Funeral Planner La sociedad en la que vivimos nos crea la constante necesidad de contar con gurúes especialistas. Ya no nos sorprende que alguien diga que tiene un “coach” de algo. Ni que para tu nuevo emprendimiento te recomienden un “community manager”. O que para su boda, nuestra mejor amiga haya contratado un “wedding planner”. Y mucho menos que las famosas actrices de Hollywood cuenten con una "personal shopper", un "personal trainer" y cualquier anglicismo que se nos ocurra. Pero, ¿Qué ocurre con la muerte...? Existen infinidad de seguros de deceso que incluyen el féretro, el coche fúnebre, el sudario y el acondicionamiento del cadáver, así como el tanatorio, el servicio religioso, las flores y los gastos de inhumación o incineración. ¿Por qué no contar con una persona que nos organice la muerte al igual que se organiza una boda, el nacimiento de un bebé o un bar mitzvá? Así y todo, no es tan común la figura del “funeral planner”. Tal vez porque la muerte es un tema totalmente desconocido para nosotros. Tal vez porque es algo que nos da miedo afrontar. Afrontar que dejamos de existir y el mundo sigue sin nosotros. Afrontar que es una despedida para siempre... ¿Qué hacer con todas esas cosas personales que hemos acumulado a lo largo de nuestra vida y que sólo tienen valor para uno mismo? ¿Qué hacer con las frustraciones, logros y cosas pendientes que nos han quedado en la mochila? ¿Realmente podemos organizar la muerte que queremos? Amelia es la asistente de Raúl, "el ps