¿Qué se puede decir de Mujeres que a estas alturas no se haya dicho ya? En la prensa o a la salida de un concierto. ¿Qué queda por explicar de un grupo que, bolo a bolo y disco a disco, se ha labrado la reputación de uno de los grandes nombres de la música de guitarras en España? ¿Qué palabras le ponemos a una banda cuyas canciones y casi 15 años de carrera trascienden el lenguaje literal; cuando los sentimientos aflorados, el sudor, la celebración eufórica y el abrazo con un desconocido se tornan en la máxima expresión de su música, actitud, su trayectoria y honestidad? Aquellos Ojos, Vivir Sin Ti, Un Sentimiento Importante, Tú y Yo… El cancionero de Mujeres forma parte de la memoria emocional de varias generaciones: de quienes, como ellos, volvieron a las camisetas de rayas y los instrumentos antiguos allá por 2009; o de un adolescente que acaba de poner para siempre banda sonora a su juventud de la mano de Cariño y Carolina Durante — escena en la que, no sólo se han integrado, sino que les ha terminado por encumbrar al trio compuesto por Yago Alcover, Pol Rodellar y Arnau Sanz como reyes del rock and roll, del pop melódico y de las canciones románticas a más de 200 BPM. Mujeres regaron el panorama a finales de la década de los 2000 con unos cuantos singles y un primer álbum homónimo (Sones, 2009) en clave de garage pegajoso y descontrolado, estela en la que se colocaron a la cabeza como vanguardia y por la que se deslizaran con los álbumes ‘Soft Gems’ (Sones, 2012) y ‘Mara