El diseñador gráfico y gestor cultural tinerfeño recorre el ciclo vital de las semillas como símbolo de origen, posibilidad y transformación, materializado en una veintena de piezas de tres dimensiones elaboradas en cerámica. Serpa presenta en estas cerámicas unas semillas de dimensiones grandiosas y, a lo largo del desarrollo de su trabajo creativo, pasa de la representación a la reinterpretación y creación de nuevas semillas. En este proceso, “las formas orgánicas, sus curvas, su estructura compacta o abierta, alargada o perforada, sus texturas sirven como pretexto y motivación. Las estrías, venas o cortezas externas de las semillas, su escala o la agrupación en patrones diversos son una mera disculpa para generar objetos escultóricos expresivos con un lenguaje que transmite crecimiento o fuerza vital”, detalla el autor. Con Semilla negra, “Ofelio Serpa abre una etapa inexplorada en su trabajo sobre las semillas, perpetuadoras de las especies, que se mantienen latentes en condiciones adversas para germinar cuando se den las circunstancias idóneas —asegura Francisco Santos, autor del texto de la tarjeta que acompaña la exposición—. Reinventarse en el trabajo artístico es un reto que todo creativo debe realizar una y otra vez a lo largo de su carrera, la búsqueda de nuevas formas de expresión, con el fin de transmitir realidades ocultas hasta el momento, así como el hallazgo de inquietudes transformadoras”.