La propuesta reúne los trabajos de Alejandra Arbelo, Ana Estrada, Leyla Lázaro, Miguel Martín, Daniel Martínez Montero, Joel Peláez, Irene G. Rossi y Marina Sunyer, junto a la artista invitada Isolina Díaz. Este interés por el pasado aparece, además, en un contexto marcado por la incertidumbre ante el futuro y la amenaza bélica. Frente a unas expectativas cada vez más difíciles de imaginar, la nostalgia puede funcionar como refugio y explicar, al menos en parte, el regreso de estéticas, símbolos y referencias vinculadas a otros tiempos. Una tendencia que trasciende los revivals de las industrias culturales y que también se manifiesta en la producción artística de las generaciones más jóvenes.