Danza en breve Ser Pastora - Laura Morales Ser pastora se articula como el relato de una mujer a la que nunca le han roto el corazón, pero que tras su última ruptura decide comprarse un rebaño. La llamada que inicia ese desplazamiento emocional se materializa en un grito que rebota en las montañas, en un cuerpo que aprende a alimentarse con sus propias manos, a mojarse en agua fría y a secarse bajo las estrellas. Frente a la insistente pregunta de por qué quiere ser pastora -y por qué ovejas-, la creadora responde con el peso y la memoria. A partir de ahí, en las noches de insomnio deja de contar ovejas para contar corazones rotos, trazando una genealogía vital afectiva. El pastoreo se presenta como una forma radical de cuidado y desplazamiento. Amar y moverse obedecen a una misma lógica: seguir caminando. Escucha tú el cantar de aquesta Pastora: “¿Por qué quieres ser pastora?”, me dicen. “¿Por qué ovejas?”, me repiten. “¿Podrías levantarme?”, me dijo un pastor, “ peso lo mismo que un saco de pienso ”. Este proceso es una transumancia. Todo está en constante movimiento. La voz de la pastora es un recorrido histórico desde las primeras églogas a la pastora de hoy, el pastor atemporal y la Pastora Marcela. Del renacimiento a este sigo. El lenguaje trashume como el propio espacio que se va transformando según avanza la pieza. Y el cuerpo, un cuerpo que también va mutando a otro. El espacio sonoro, casi en su totalidad hecho en directo por la pastora va cambiando casi como el pas