Carmina Burana Tenemos que remontarnos a la Edad Media para dar con el códice que alberga estos "Cármina" ("poemas o canciones" en latín) y desplazarnos al sur de Alemania, donde se descubrió el manuscrito con los versos en la abadía Benediktbeuern. Su región, "Bura" en latín, le puso el gentilicio "Burana" a estos poemas. El contenido de este manuscrito, que se remonta a los siglos XII y XIII, está formado por 318 textos. Casi todas sus rimas están escritas en latín pero también encontramos fragmentos en alto alemán medio (ancestro del alemán actual) y en francés. Al principio del manuscrito aparecen poemas de carácter moral y satírico. La crítica se dirige a todas las clases sociales, con mayor dureza hacia la nobleza y el clero. Esto supone una clara excepción dentro de la tendencia medieval en la que se escribían fundamentalmente obras religiosas. La provocación continúa con los siguientes poemas, de tema amoroso, que conforman el grueso del manuscrito: este grupo de Carmina Burana nos habla de los placeres terrenales, el amor carnal, o el goce de la naturaleza. Para rematar el códice se reunió una serie de poemas que elogiaban la bebida y describían juegos y burlas. El códice nos presenta la llamada Rueda de la Fortuna, que acompaña al famoso poema que después musicalizó Carl Orff. La diosa Fortuna, relacionada en la mitología romana con la suerte y la fertilidad, aparece sentada en el medio de una rueda con un pergamino vacío en cada mano. Otras cuatro figuras se encuen